jueves, 29 de octubre de 2015

Si líder quieres ser, escuchar al Maestro Yoda debes



Si líder quieres ser, escuchar al Maestro Yoda debes

Aunque es un poco confusa la frase que titula esta nota, nos remite automáticamente a uno de los maestros de la sabiduría más importantes en el mundo de la ficción. Si nunca has visto La Guerra de las Galaxias (en inglés, Star Wars), te presentamos al Maestro Yoda, uno de los más renombrados y poderosos Maestros Jedi de la historia de la Galaxia, que guía con sabiduría a sus aprendices.
Este pequeño personaje de 65 cm de altura, con orejas puntiagudas y que siempre habla hacia atrás, es un filósofo con gran capacidad de reflexión y concentración; aptitudes importantes para todo emprendedor que desea llevar a cabo un proyecto con éxito.
Para quien no ha visto las películas de Star Wars, o para aquellos que quieran recordarlas, a continuación te presentamos las lecciones más importantes que este pequeño maestro les dio a sus jedis aprendices, y que pueden ser valiosos mensajes en la vida real.

Frases del Maestro Yoda

yodayoda
yoda“El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti”. Esta frase le dijo a Yoda a su aprendiz Anakin Skywalker, quien más adelante –y acertadamente por parte de Yoda- se convirtió en Darth Vader. Si volcamos esta frase al mundo de los negocios, el miedo se convierte en el principal obstáculo para emprender con éxito, pues ese constante sentimiento negativo impedirá que actuemos debidamente.
“Vive el momento, no pienses; siente, utiliza tu instinto, siente La Fuerza”. Esta frase habla de la confianza y del riesgo que cualquier emprendedor debe asumir si quiere llegar a la meta. Confía en ti, no pienses de más y arriésgate por lo que más deseas.
“El tamaño no importa. Mírame a mí. Me juzgas por mi tamaño, ¿eh? Y no deberías, porque mi aliada es la fuerza, y una poderosa aliada es… ¡Seres luminosos somos! ¡No esta cruda materia!”.Si eres un emprendedor novato, no te asustes. El tamaño de una empresa no es más importante que la forma cómo la manejemos. Si ponemos de nuestra parte, esa pequeña empresa tendrá un enorme futuro.
“Ten muy presente que tu enfoque determina tu realidad”. Para cualquier proyecto que emprendamos, es preciso apuntar a un objetivo determinado. El mundo de los negocios es tan diverso, que si no nos enfocamos en un solo factor, perderemos el rumbo. “El que mucho abarca, poco aprieta”, es una de las frases que podemos asemejarla al consejo de Yoda.
“No lo intentes. Hazlo, o no lo hagas, pero no lo intentes”. No lo pienses más y lánzate a la acción. Si quieres ser exitoso, has realidad tus planes y no pierdas tiempo.

domingo, 25 de octubre de 2015

tip para ser productivo



Aunque ofrece ventajas, el home office también supone algunos inconvenientes. ¿Cómo ser tan eficiente como en una oficina?







martes, 13 de octubre de 2015

hábitos que indican que naciste para emprender


Los emprendedores natos se sienten insatisfechos como empleados, seguidores o consumidores. Quieren construir y expandir sus propis empresas.

Por Jayson DeMers
La mayoría de los emprendedores aspirantes lo llevan en la sangre: nacieron para emprender, tanto que cualquier otra cosa en la vida no podría satisfacerlos. Se sienten insatisfechos como empleados, seguidores o consumidores. Quieren crear, construir y expandir sus propias empresas, y están llenos de pasión y voluntad.
Estos son 50 hábitos de las personas que nacieron para emprender. ¿Cuántos posees tú?
1. No puedes estar quieto. Sientes la inquietud de estar creando cosas, y cosas grandiosas.
2. Siempre se te ocurren ideas. Buenas o malas, pero el flujo de ideas nunca se detiene.
3. Puedes señalar con precisión errores en otras ideas. Es algo que se te da de manera natural.
4. Admiras a propietarios de negocios exitosos. Steve Jobs, Richard Branson, Mark Zuckerberg y Bill Gates son solo algunos de tus héroes.
5. Te emocionas cuando ves un negocio exitoso en acción. Ya sea un bar local o una franquicia de supermercados, no puedes evitar sonreír cuando ves que un negocio está haciendo bien las cosas.
6. Si trabajas para alguien, piensas constantemente en formas de mejorar su negocio. Mientras estás trabajando, únicamente piensas en cómo hacerlo crecer.
7. Odias que te digan qué hacer. Resientes recibir órdenes.
8. Amas aprender cosas nuevas. Los tutoriales y “how-to’s” son perfectos para ti.
9. Desarmas las cosas para aprender cómo funcionan. Controles remotos, tostadoras, teléfonos –amas ver el funcionamiento interno de estos aparatos–.
10. Sueñas con la riqueza. El dinero no lo es todo, pero no puedes evitar tenerlo en mente.
11. No te rindes fácilmente. Te enfrentas a retos difíciles, pero sigues adelante.
12. Eres disciplinado con tus hábitos. Has establecido rutinas que no rompes con facilidad.
13. No temes al trabajo duro. En todo lo que haces das el cien por ciento de ti.
14. Te gusta tomar riesgos. No te arriesgas a ciegas, pero no te quedas sentado esperando que las cosas pasen.
15. Conoces cuanta gente puedes. No tienes miedo de acercarte a las personas y establecer lazos.
16. Hablas con todas las personas que conoces. Los extraños no te intimidan.
17. Te recuperas de los tropiezos. Has vivido fracasos, pero eso nunca te ha detenido.
18. Te gusta tener la última palabra. Te gusta dirigir.
19. Estableces metas para ti mismo. Grandes o pequeñas, las metas llenan tu vida.
20. Ayudas a la gente cuando puedes. Te interesa generar un efecto positivo en tu entorno.
21. Encuentras retos en todo lo que haces. Buscas oportunidades para retarte a ti mismo.
22. Encuentras formas de inspirar a las demás personas. Te inspira inspirar.
23. Planeas todo hasta el último detalle. Los planes son un requisito previo a cualquier actividad.
24. Estás orgulloso de ti mismo. Te gusta quién eres.
25. Ayudas a tus amigos a resolver sus problemas. Eres buenísimo para analizar situaciones y encontrarles una salida.
26. Delegas tareas y asignas recursos de manera efectiva, tanto en tu negocio como en la casa.
27. Estableces plazos para ti mismo. No pones excusas para cumplirlos.
28. Te gusta contar historias. Amas compartir tus experiencias con los demás.
29. Eres súper competitivo. Incluso jugar un juego de mesa enciende el espíritu competitivo en ti.
30. Te involucras con las cosas. Si ves un auto parado en la carretera, te detienes a preguntar si necesita ayuda.
31. Eliminas de tu vida las cosas que no necesitas. Si algo es ineficiente o te estorba, simplemente lo haces a un lado.
32. Negocias cada vez que puedes. Los mercados de pulgas y salarios son sólo el principio.
33. Ves el potencial de la gente. No ves a las personas por lo que son: ves en ellas lo que podrían llegar a ser.
34. Te mantienes en calma en medio de una crisis. Cuando las cosas se ponen difíciles, piensas de manera lógica.
35. Sabes conseguir lo que quieres. No dejas ir las oportunidades.
36. Evitas las situaciones y las personas que sólo te hacen perder el tiempo. No pierdes el tiempo jugando con el celular y viendo fotos de los demás en tus redes sociales.
37. Eres persuasivo, convences a las personas de ponerse de tu lado. Eres un retórico nato.
38. Tomas decisiones con la cabeza y no con las emociones. En la mayoría de los casos, confías en tu lógica más que en tus emociones.
39. No olvidas las emociones de las demás personas. Sientes una gran empatía por los demás.
40. Cuando te involucras con proyectos que te apasionan, pierdes la noción del tiempo. Las horas vuelan cuando te sientas a trabajar en algo.
41. Con frecuencia, inicias proyectos nacidos de la pasión. Cada semana transformas una idea en un pasatiempo.
42. Constantemente haces cambios en tu hogar, tu carro o… lo que sea. Siempre hay algo que puedes cambiar o mejorar.
43. Te enloquecen las nuevas tecnologías. Eres adicto a aprender sobre ellas y cómo pueden mejorar tu vida.
44. Lees las noticias todos los días: es un hábito que no puedes evitar.
45. Devoras libros. Cada libro ofrece un aprendizaje nuevo.
46. Escuchas a tu voz interna. Confías en tus instintos.
47. Escuchas los consejos de los demás. Tomas tus propias decisiones, pero escuchas las opiniones de los demás.
48. No te quedas varado en el pasado. Cuando cosas malas suceden, sigues caminando.
49. Haces sacrificios para conseguir lo que quieres. Sabes que tienes que sacrificar algunas cosas en la vida para obtener un bien mayor.
50. Nunca dejas de perseguir tus sueños. Tomas tus aspiraciones con seriedad…. Son una parte de ti.
¿Naciste para emprender? Si estos hábitos te suenan familiares, es momento de que comiences a perseguir tu verdadera misión en esta vida.

viernes, 2 de octubre de 2015

4 formas de aprovechar tu semana laboral

Para sacar el máximo de tus días (sin trabajar en exceso) sigue estos consejos y aprende a trabajar inteligentemente.

Por Craig Cincotta
En el mundo actual, ¿es posible tener una semana laboral de 40 horas o es un sueño? Es posible, sólo necesitamos trabajar inteligentemente, no más. ¿Cómo pueden otros negocios implementar esta ideología? Necesitan tener un plan de acción. Para resolver el código sobre cómo tener una semana eficiente de 40 horas, aquí hay cuatro métodos para trabajar de forma inteligente:
1. Ignora la trampa de la visibilidad. A través de los años, he observado una acción consistente que extiende la semana laboral: la búsqueda interminable de la visibilidad. La señal número uno es que vas a demasiadas juntas y justo a las que no necesitas ir. ¿Por qué es tan común esta trampa? Me he dado cuenta de que la gente se siente olvidada o rechazada si no está en todas las juntas con sus colegas. Sé que puede ser difícil, pero si estás en todas las juntas, no vas a trabajar.
¿Cómo puedes ignorar esto? Las juntas son caras, así que no gastes minutos valiosos en las que no debas estar. ¿La reunión realmente debe durar 60 minutos? ¿Cuáles son las metas? Si no tienes una agenda estructurada, los participantes no tendrán un rol claro y es probable que desperdicies tu tiempo.
2. Los resultados sobre las actividades. A través del día necesitas preguntarte, ¿estoy produciendo resultados tangibles o sólo estoy participando en actividades que creo que son importantes? Si no tienes metas en mente para la semana, no sabrás si estás en el camino correcto y dándole valor al negocio. Cuando esto pase, no sabrás si tuviste éxito en la semana.
¿Cómo haces esto? Establece tus prioridades semanales y apégate a ellas. Comunícate a diario con tu jefe para asegurarte de que estás en el camino correcto. ¿Estás teniendo el apoyo y los recursos necesarios? ¿Necesitas cambiar tus cosas en la lista de prioridades? Si te enfocas en los resultados sobre las actividades de la semana estarás a la mitad del camino.
3. Tú eres tu propio jefe. Sólo tú puedes controlar tu destino en la semana. Sí, pueden surgir cosas que no planeaste, pero si estás enfocado en trabajar con tu gerente en los resultados ideales podrás enfocarte en cumplir con las tareas. Si permites que la gente te lleve por el camino equivocado perderás el enfoque.
¿Cómo hacer esto? Al principio del día piensa lo que vas a hacer. ¿Qué DEBE hacerse? ¿Qué necesita pasar para cumplir tus metas diarias?
4. Vuela más allá del ruido. Cuando de verdad necesites hacer tu trabajo, no importará nada más que encontrar una forma de volar lejos del ruido. Puedes fácilmente atrasarte si pasas mucho tiempo platicando en los pasillos con colegas o comiendo.
¿Cómo haces esto? Mantén la cabeza abajo. Aléjate de Facebook y Twitter. No te involucres en cadenas de chismes. Ignora los objetos luminosos. Si puedes hacer esto podrás tener una semana productiva con grandes resultados